CRÓNICA: BILBAO BBK LIVE

 

BILBAO BBK LIVE

11, 12 y 13 de Julio de 2013

Bilbao (Kobetamendi)

 

La octava edición del festival bilbaíno nos deja unas cifras de vértigo (más de 100.000 personas) y se consolida como uno de los referentes europeos por la cantidad, calidad y variedad de estilos que abarca. Si bien nuestros gustos son algo “más duros” (y en las bandas más rockeras nos centraremos), no hay que negar que el que no encontró algo disfrutable dentro del cartel, o vive en Marte, o sencillamente no le gusta la música, porque hubo para todos los gustos…

DEPECHE MODE:

DEPECHE MODE

Para mí fue el rasero por el que se midieron los siguientes conciertos del festival. Después de más de 20 años sin acercarme a su música, me encontré que seguía sonando igual de poderosa y con una ejecución y una puesta en escena espectacular.

Dave Gahan es el principal motor de la banda, con esa voz profunda que ha mejorado con los años y esos movimientos imposibles en algún lugar entre el rock y la música de baile. Martin Gore brilló como sólo un genio puede brillar (no olvidemos que es el principal compositor de la banda) para los que estuvimos atentos (ese “Higher Love”…), pero manteniéndose en un segundo plano la mayor parte del show. Cayeron todos los clásicos (“Personal Jesus”, “Enjoy the Silence”, “Walking in my Shoes”, y repitieron “Precious” desde el principio por un problema de sonido a mitad de canción) con canciones intercaladas de su nueva obra “Delta Machine”, que no desentonaron en absoluto entre el material más antiguo y conocido.

Un placer comprobar que una banda con su bagaje siga ofreciendo conciertos de este nivel después de tantos años.

BIFFY CLYRO:

BIFFY CLYRO

La popularidad de una banda no sólo se puede medir por el tamaño de las letras en el cartel, sino por la cantidad de gente que se encuentra situada delante del escenario cantando los estribillos de las canciones, y en este caso hay que reconocer que Biffy Clyro son de lo más popular. Si bien no llegan a tanto nivel de histeria como para encabezar el festival (en el Download lo hicieron), sí que es cierto que el número de fans ha crecido desde que estuvieron tocando 50 minutos por la tarde en este mismo festival en el 2010. Y no es para menos, porque su directo es atronador.

Presentaban su nuevo álbum doble “Opposites”, y al igual que el segundo disco, con “Stingin’ Belle” comenzaron enlazando con “The Captain” y “Biblical” para dejarnos a todos sin aliento.

La banda suena fuerte y rápida (llevan dos músicos de apoyo alejados de la iluminación), con una contundencia y un dominio del escenario importante. “Bubbles”, “Opposite”, “Mountains”… ahí no faltó nada, ni la inevitable “Many of Horror”, coreada hasta por el que pasaba por allí sin saber quién era la banda.

MARK LANEGAN BAND:

MARK LANEGAN BAND

Lo que para mí era uno de los platos fuertes del festival, se quedó en nada debido a la tormenta que se desató momentos antes de empezar la actuación (The Vaccines se suspendió por completo) y que a la media hora obligó a suspender. Pocas canciones y situación climatológica adversa, pero aún así “Hit the City” llegó con lo que parecía buen hacer hasta mis oídos. Otra vez será.

KINGS OF LEON:

KINGS OF LEON

Con un diseño de sonido un poco raro (la voz estaba realmente baja) y con un setlist que trataba de contentar a los fans de los dos primeros discos y fans de su “transición a lo comercial” por igual, Kings of Leon dejaron un sabor agridulce.

Ejecución precisa y tablas, pero todo con un exceso de frialdad y de falta de conexión con el público que llevaron a mucha gente a pedir la hora antes del final del concierto (que fue, como no, con la popularísima “Sex on Fire”) y eso que canciones como “Molly’s Chambers” o “Radioactive” sonaron con fuerza y contundencia.

THE HIVES:

THE HIVES

No sé qué tienen, pero siempre que les veo paso un rato divertidísimo. Son una apuesta segura en cualquier festival, porque sabes que harán volar al público en pedazos con ese garaje rock salvaje y sin miramientos. Vestidos esta vez de mexicanos, y con bajadas del escenario hacia el público  incluidas, The Hives arrollaron e hicieron mover el culo hasta el más parado de los presentes.

GREEN DAY:

GREEN DAY

La cantidad de chavalillos que había agolpados en las primeras filas (algunos incluso con sus padres) daba una idea de la popularidad del grupo y también de a quién puede ir enfocada su música, porque no nos engañemos: eran un grupo de teenagers en el 93 y siguen siendo un grupo de teenagers en el 2013. No digo que esto sea malo; más bien lo contrario: prefiero que un chaval de 16 años entre en la música de la mano de Green Day que no de Auryn o de El Canto del Loco, pero su pop punk no me acaba de convencer.

Durante las dos horas largas de concierto, dio tiempo a escuchar las canciones más conocidas de la banda (“Basket Case” o “American Idiot” no se oyeron debido al griterío que se formó) y también a vivir alguna que otra situación de vergüenza ajena, con situaciones verbeneras como ese “Highway to Hell”, “Satisfaction” o la canción principal de “La Vida de Brian”.

Aún así, cuando Billy Joe se despidió con un “eskerrik asko”, el público le ofreció una de las maores ovaciones que se recuerdan.

Texto: FER

Fotos: Musicsnapper & Tom Hagen