CRÓNICA: RICH ROBINSON

RICH ROBINSON

14 – 12 – 12

Bilbao (Sala BBK)

 

Los que habíamos visto a este hombre sobre un escenario con los Crowes, sabíamos que era capaz de ofrecernos mucho más de lo que nos ofreció en el Azkena Festival este año, así que la noticia de que se acercaba a la Sala BBK era la oportunidad perfecta para comprobar que nuestra intuición no fallaba y que un festival no era el marco adecuado para disfrutar de sus composiciones en todo su esplendor.

Con un escueto “Eskerrik Asko” (que él llevaba escrito en la hoja del setlist como “Ez Kerry Kas Ko” para poder pronunciarlo correctamente) y con el rostro serio, como siempre, dio comienzo al show con “It’s not Easy”, una de las mejores canciones de su última obra, titulada “Through a Crooked Sun”.

Su guitarra suena alta, fuerte, y la banda que le acompaña, tiene la calidad suficiente para ejercer de consorte a sus composiciones (mención especial al teclista) y también, cómo no, a sus improvisaciones guitarreras, donde el mejor Rich Robinson sale a relucir con su colección infinita de guitarras y nos recuerda el porqué sigue siendo un grande entre los grandes.

Le siguió una de las dos versiones de Fleetwood Mac que tocó esa noche, la robusta “Station Man”, que sonó poderosa, repleta de clase en la voz de Rich Robinson. Es a partir de aquí cuando empezamos a entender que a pesar de su cara de pocos amigos, se está divirtiendo y que sus discos en solitario, esta banda que lleva y las giras que realiza con ella son necesarias para alejarse de los grandes shows con Black Crowes y volver un poco a la inmediatez de tocar en una sala con unos amigos dando rienda suelta a la espontaneidad, sin tantos alardes como exige una banda del tamaño de los Cuervos.

Durante casi dos horas fue desgranando su último disco, salpicando también el repertorio con temas del Ep “Lama Blues”, regalándonos joyas como “Look through my Window” o “Broken Still Crown”, que sonaron perfectas.

Una única concesión a su banda mater, y no fue precisamente una de sus más conocidas, aunque fue bien recibida entre los fans: “What is Home?” fue la elegida, extraída del “Before the Frost… Until the Freeze”, el penúltimo disco de The Black Crowes.

Tras el obligado descanso, llegaron los bises para dejarnos sorprendidos una vez más, pues estos se componían de versiones: “Winter” y “Soul Survivor” de The Rolling Stones (esta última no sonó tan fina como debería) y una concesión más a Peter Green con “Oh, Well” que despidió el concierto de la mejor manera posible.

Es evidente que Rich Robinson no va a ganar ningún premio a “Mister Simpatía” y no es la locuacidad personificada en el escenario (presentar a la banda, un “thanks” aislado y un “see you later” fue prácticamente lo único que salió de su boca durante el concierto), pero mientras siga haciendo sonar su guitarra de esa manera tan especial y sus temas tengan la calidad compositiva y la fuerza demostrada en directo, se lo perdonaremos.

Texto: FER

Fotos: JON SANZ