CRÍTICA: SIRÁCIDA – DEL CORAZÓN AL ALMA

SIRÁCIDA

(Del Corazón Al Alma)

8´5/10

 

 

Que el heavy metal se haya convertido en un género underground en el que las propuestas puedan tener tanta calidad saliendo de forma autoeditada como bajo un sello discográfico puede hacer que se cometan injusticias con grupos que quedan en la sombra pese a que sus trabajos tienen brillantez de sobra como para alumbrar toda la escena. Aquí tenemos a Sirácida que desde Murcia y de manera totalmente autoproducida nos hacen llegar su primer trabajo discográfico. Un trabajo que no solo está al nivel de bandas que nos llegan desde fuera bajo sellos discográficos, sino que supera a muchos de ellos. Tanto es así, que discriminar este disco por no haber contado con un apoyo externo sería, aparte de injusto, una importante pérdida para los amantes del heavy metal.

“Del Corazón Al Alma” se editó en 2010, pero la banda viene funcionando desde 1998 con algunas demos previas. Por fortuna todo ese duro camino no ha supuesto la disolución de la banda, llegando a plasmar un primer disco que coloco sin ninguna duda entre las obras de heavy metal melódico cantado en castellano más interesante de los últimos años.

Demuestran que el idioma se pueda acoplar perfectamente a las melodías de un power progresivo con influencia de bandas foráneas. Me recuerdan mucho a la ola de bandas italianas de finales de los 90, que dejaron una huella propia que les diferenció del power venido desde Alemania. En concreto hay detalles que me hacen acordarme de Secret Sphere. Unos Rhapsody se les quedarían demasiado ampulosos, ya que Sirácida meten detalles orquestales, pero no llegan a tales niveles de sobrecarga. Así todo suena más limpio e igualmente precioso y sentido.

El caso es que los temas quedan perfectamente revestidos y nos encandilan desde la intro “Del Corazón…”, una muestra de prueba que nos hace aceptar todo lo que luego viene con agrado, cayendo prendados en las melodías de “Guijarros”. Gran estribillo, como ocurre en todos los temas, pero también un trabajo de composición que juega con los cambios de ritmo y que nos lleva por los pasajes diferentes de “Mi Momento” u “Hombro Con Hombro”. Todo el ambiente que envuelve los temas atrapa, mientras que entre ese halo encontramos muchos arreglos y detalles preciosistas, pero sobre todo un sentimiento que va muy acorde con el título de la obra.

Para demostrar ese sentimiento qué mejor que una balada tan completa como “Mi Legado”, comenzando por una parte llevada por una orquestación, pasando a una melodía de guitarra preciosa y con un último tramo de piano y voz. Simplemente fabuloso. Se endurecen las guitarras en “La Pasión”, sonando más cruda que las anteriores. Posteriormente nos encontramos con dos cortes más épicos como son “Fenix” y “Esparta”, que pueden recordar más al power tradicional, aunque Sirácida aportan mucho de su propia personalidad y en ningún momento tendrás la sensación de caer en tópicos. La obra termina con un medio tiempo titulado “Marionetas” y con la outro “… Al Alma”, dejando una sensación de gran obra, precisamente lo que podemos considerar a este trabajo.

Dice una de sus letras que no dejas de existir mientras alguien te recuerde. Por ello, aunque el disco pueda pasar un tanto desapercibido, quien suscribe va a hacer que este disco exista por muchos años como una joya que merecerá la pena rescatar muchas veces en un futuro, esperemos que jalonado por nuevas entregas del grupo. Un trabajo así debería colocar a Sirácida como una auténtica realidad de nuestra escena, aunque ya he explicado lo difícil que eso resulta en estos tiempos sin grandes apoyos para llegar al público. Condiciones no le faltarían.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

www.myspace.com/siracida / www.siracida.com