CRÍTICA: PHOENIX RISING – MMXII

PHOENIX RISING

(MMXII)

8/10

 

 

Sin duda hay una reactivación de bandas de power metal ante la que sería injusto hacer oídos sordos por mucho que el estilo haya sido trillado hasta la saciedad. Entre esas bandas que pisan con más consistencia en la actualidad debemos colocar a Phoenix Rising. No en vano, esta segunda obra de la banda es editada por el sello alemán Sonic Attack, contando en la edición que tengo en mis manos con las versiones en castellano y en inglés de esta obra conceptual. Por lo tanto son muchas las puertas que se abren para los madrileños a nivel internacional.

El título dice mucho sobre lo que trata la obra. Y es que el 2012 es un año sobre el que giran muchas profecías sustentadas por muchos lazos en torno a civilizaciones antiguas, como los mayas, o escritos como la misma Biblia. Phoenix Rising no hacen mención en esta historia a los primeros, aunque sí encontrarás extractos del texto sagrado, entre otras cosas, para explicar una historia imaginaria en la que Gabriel es consciente de la verdad sin saber cómo prevenir a una gente incrédula, hasta que ante nuestros ojos se ve la llegada del ángel vengador y, finalmente, el renacer de una nueva era. Eso es de forma resumida de lo que tratan estas canciones.

En lo estrictamente musical tenemos una banda joven que pisa con la firmeza de una realidad de nuestra escena. Nos dejan un disco de power metal que no por ser de seguro del agrado del más exigente seguidor tradicional de este estilo cae en repeticiones de otros. Bien es cierto que tampoco reinventan el estilo, pero es muy completo lo que ofrecen aquí, cuidando el sonido con la producción a cargo de Fernando Asensi y Enrique Mompó y ofreciendo grandes composiciones que conforman un disco sin fisuras.

De principio a fin la obra atrapa, comenzando por la ampulosa intro “Tenebris Revelantur”, dando paso a un inicio sin concesiones, directo como mandan los cánones, con “Agaropobia” y el duro “Profecía”, con temas veloces como no puede ser de otra forma en el caso de “Noche Eterna”, ayudados en los arreglos que engalanan las composiciones, como en el caso de “Rabia Y Dolor”. Como clásicos heavy metaleros no dejan el disco sin su balada correspondiente bajo el título de “El Cielo Y La Tierra”. Con permiso del tema final, el más redondo me parece “Abaddon”, con velocidad, elaboración, buen despliegue de técnica instrumental… lo tiene todo. Aunque no conviene desechar ni siquiera ese corto instrumental llamado “Éxodo” que da paso a otro rápido “Almas Errantes”, antes de cerrar con un extenso broche de oro “Era De Luz”, que aparte de pieza elaborada que supera los 11 minutos es todo un himno.

No se le puede poner un solo reparo como álbum de power metal, cubriendo cada uno de los alicientes que a oídos los seguidores del estilo hacen grande esta música. Y muy importante, con la capacidad y la calidad para plasmarlo con todas la garantías.

ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

INFORMACIÓN ADICIONAL:

Sello: Sonic Attack Records