HAMLET + INFERNOISE

HAMLET + INFERNOISE

09 – 01 – 10

Bilbao (Kafe Antzokia)

Hacía pocas semanas que habían estado descargando en Bermeo y son una banda habitual de nuestros escenarios tanto en giras propias como en diferentes fiestas patronales. Por ello el comentario con algunos compañeros los días previos al bolo de Hamlet en Bilbao trataba sobre si en esta ocasión el Antzoki, que ellos ya han visto lleno, registraría una disminución en su afluencia. Yo personalmente estaba seguro de que los seguidores de Hamlet no iban a fallar, porque si un disco como “La Puta Y El Diablo”, una situación actual marcada por su pertenencia a Roadrunner y una banda que jamás ha defraudado en directo no merece todo el apoyo de sus seguidores e incluso el respeto y la llamada de atención de los que hasta ahora no lo han sido, el metal estaría verdaderamente agonizando.

INFERNOISE

Por fortuna, comprobamos que no es así y que Hamlet sigue creciendo como grupo en cada trabajo y manteniendo la masa social que les convierte en uno de los grandes de la escena estatal. No es fácil en estos tiempos en lo que todo tiende a devaluarse, pero la honestidad y el creer en uno mismo siempre han dado su premio a los grupos que se han mantenido firmes frente todo. Cuando eso se conjuga con la consecución del éxito que a una banda de metal que se precie de serlo puede tener, estamos ante uno de los inmortales clásicos. Creo que Hamlet ya se lo han ganado con creces.

INFERNOISE

Antes que ellos tuvimos la oportunidad de ver a los también madrileños Infernoise. Una potentísima banda de metal que cuenta en sus filas con experimentados músicos. Entre ellos el guitarrista de la banda de Leo Ix Valieri, que dio todo un recital de clase Dimebag Darrel, con continuos solos chirriantes como el filo de un cuchillo que estrella metal contra metal. En cualquier caso, no hay que desmerecer a ninguno de sus acompañantes, porque individualmente todos me parecieron destacados. Tal vez les falte desligarse un poco de la estela Pantera.

INFERNOISE
INFERNOISE

Nos presentaron su trabajo “The Chainsaw´s Law”, con cuyo homónimo tema iniciaron la noche. El sonido no fue del todo nítido, y no es la primera vez en el Kafe Antzokia, tal vez por ello se libró el recinto de ser reducido a escombros ante una banda de semejante potencial. La presencia del vocalista Rown Houland ya es imponente, y demostró estar dotado para la mezcla propia del metal moderno de guturales y limpios. Tampoco sería la persona con la que uno querría problemas su compañero de bajo Scorpion. Y el batería Nitro también demostró ser una bestia a la que no le faltaba pericia. Varias baquetas le vi romper esta noche mientras que desarrollaba una magistral ejecución con técnica y pegada.

INFERNOISE

Lo único que creo que le sobró a la descarga fue la versión de “Aces High” de Maiden, porque en su sonido no la encajaron ni con cola. Algo más decorosa les quedo el “Wild Side” de Mötley después de amenazar con riffs de Pantera, que sí podían haber calcado. Los riffs de “Ritual” fueron atronadores, pero la banda finalmente optó por salirse de su sonido más standard y apostar por un tema hard rockero. Yo me quedo con los suyos, que fueron unos cuantos dentro de un bonito tiempo para una banda nueva que venía de acompañante. Entre ellos me quedo con “Crossing Valley”, con el que el grupo ya demostró estar a tono, aunque antes nos quedaron otros demoledores temas como “Alive Or Dead” o “Helltrain”. Lo que pasa que el grupo pareció coger más confianza de mitad de la actuación en adelante, con lo que el mencionado y los posteriores “All My Rage” y el final “Hellrider” creo que nos mostraron una imagen más real de lo que este portentoso grupo puede ofrecer. El público se lo reconoció con peticiones incluso de beste bat, cuando los siguientes en salir eran ni más ni menos que Hamlet.

INFERNOISE

La banda de Molly and Cia es uno de los grandes de nuestro metal. Ya son muchos los discos que nos han ido dejando y diferentes las etapas por las que ha pasado la banda para encontrarnos con una prolífica carrera y clásicos que ya han visto crecer a una generación. Por ello siempre debe ser especial tenerles en directo, más cuando en este ámbito siempre se han desenvuelto como nadie, sobre todo cuando les hemos visto en las giras de presentación de sus discos. Parece que el grupo se reactiva cada vez que sale del estudio y volvemos a tener a un grupo que comienza su carrera con ganas de comerse los escenarios. Una vez más así ocurrió en esta noche que no fue una excepción. Y eso que me informaron antes del concierto que la noche anterior en Zaragoza habían tenido que sufrir un repentino final de concierto obligado, algo a lo que Molly haría referencia durante el concierto y que es como para tenerte quemado.

HAMLET

Pero más que eso la banda llegó aquí encendida en busca de respirar el aroma de un directo en el que despacharnos y despacharse a gusto. Molly apareció esta vez con una larga melena dando una imagen muy thrash en consonancia al más agresivo sonido que han retomado en su último trabajo. Por otra parte, su forma de actuar fue la habitual, sin tardar demasiado en recorrer el escenario una y mil veces. Desde la primera “El Hábil Reino Del Desconcierto”. Esto nos podía hacer pensar que el grupo podría interpretar de seguido muchos temas de su último trabajo, como ya hicieran con “Pura Vida”, el cual creo que en su día interpretaron de principio a fin. Hamlet es un grupo que puede permitirse hacer lo que le de la gana, sobre todo cuando sus nuevos trabajos tienen la calidad suficiente para darles la razón. Esta vez, sin embargo, ofrecieron una alternancia de temas que nos hizo pasar por diferentes épocas rápidamente. Recuperando el sonido más fiero de la banda desde el inicio con “Vivir Es Una Ilusión”, “Tu Medicina”, “Muérdesela” o “Tortura Visión”. Posteriormente con “El Traje Del Muerto” volvíamos al presente, el momento aprovechado por Molly para dirigirse al público y presentarnos en sociedad ese nuevo “La Puta Y El Diablo”. Precisamente de ese mismo trabajo “Sacrificio” supuso uno de los puntos más álgidos por ser un completísimo tema en el que la parte instrumental luce más que de costumbre en la banda. De hecho, el grupo acabó sin el vocalista, con las dos guitarras y el bajo uniéndose en el centro del escenario.

HAMLET
HAMLET

Estábamos llegando a lo que considero más memorable por lo que nos iba a venir después con “Al Lado”, en la que Luis Tarraga lo pasó mal cuando la correa de su guitarra se soltó y tuvo que hacer el solo con la misma apoyada en su rodilla. Aún así, el tío un coloso que no se achicó. Cuando tras eso la gente que abarrotaba el Kafe Anztokia comenzó a entonar al unísono egoísmo, los pelos se le podrían poner como escarpias a cualquiera. Era el turno de “Egoismo”, primer momento en que la concurrencia cobró un gran protagonismo. Pero es que después llegaba el turno de “Irracional”, que ya sabemos la locura que desata entre los seguidores del combo madrileño.

HAMLET
HAMLET

Tras este spring que nos metimos en mitad del concierto llegaba el turno de sosegar un poco con otro tema nuevo de largo recorrido instrumental como es “No Habrá Final”. Una de las cosas que destacan de ese nuevo disco es que Hamlet han recuperado la agresividad que quedó un poco más oculta en trabajos como “Syberia” y “Pura Vida”, pero a la vez han mantenido e incluso aumentado su capacidad compositiva, no limitándose a meter tralla como ellos saben sin más. Por eso creo que es un trabajo de un valor añadido que le hace no desmerecer a los discos más reconocidos de su época de explosión.

HAMLET

Pero tampoco esta noche iban a renegar de ese pasado reciente. Para mí “Imaginé”, desde otro punto de vista, también fue un tema destacado. También estuvo “Para Toda Una Vida”, que creo que quedó un poco por debajo, llegando a ser el primero más emotivo a pesar de un percance de Molly con un espectador cuando intentaba subirse al escenario. Molly estuvo cordial con todo el mundo, dando la mano en más de una ocasión a las primeras filas, pero el público debería entender que salvo invitación expresa, suele ser una molestia para los músicos cuando suben a cantar incluso quitándoles el micro a los músicos. En esta fase también estuvieron temas como “No Me Arrepiento”, “Antes Y Después” o “En Mi Nombre”, con los que el grupo no bajó para nada su intensidad como una banda de directo que se deja la piel. Nada de escudarse en la visceralidad de sus actuaciones para recortar el repertorio, más cuando cada vez tienen más temas de los que tirar.

HAMLET

Tras “Denuncio A Dios” el concierto experimentó un subidón total cuando todo el público comenzó a cantar “Dementes Cobardes”. Era casi el final antes de los bises, que llegó tras una alargada interpretación de “Jodido Facha”. En este tema salió al completo la gente de Infernoise para montar una fiesta total sobre las tablas, precisamente en el tema en el que la noche anterior habían cortado a Hamlet en Zaragoza. Pero como dijo Molly, este tema siempre que empieza se acaba y ellos siguieron cantándolo sin micro. Esta vez lo que hizo el vocalista fue invitar uno por uno a todos sus compañeros a terminar el estribillo de la canción con la palabra facha. Cada cual más bruto, sobre todo Scorpion el bajista de Infernoise. El contrapunto lo puso Paco Sanchez desde la batería de Hamlet con un gritito que sacó carcajadas. Finalmente Molly le cedió el micro al vocalista de la banda invitada para que fuera él el que terminara el tema antes de desaparecer en camerinos por unos instantes tras dejar retumbando jodido facha aún en el recinto.

HAMLET
HAMLET

La banda todavía regresó para darnos nuevas sacudidas. Esta vez con un tema de “La Puta Y El Diablo” del cual nos anunciaron presentación de un futuro video-clip. Y es que “Siete Historias Diferentes” es de los temas que más se quedan en la memoria tras escuchar el disco. Posteriormente la sala botaría con “Limítate” para poner el punto final a esta nueva visita exitosa de Hamlet a la capital vizcaína. El público había sido correspondido por la banda que a su vez se llevó una fenomenal respuesta de sus incondicionales. No es para menos cuando ante nosotros tenemos a unos músicos que no se limitan a la profesionalidad y al saber estar de quien ya lleva mucho andado, sino que se dejan la piel en escena en cada descarga. Por eso con Hamlet nunca tienes la sensación rutinaria de otros muchos grupos, nunca les verás relajados y nunca les verás dar una partida por ganada antes de terminar de jugarla. Misma intensidad de principio a fin tirando de una carrera que les avala como grandes.

Texto: ANTONIO REFOYO (antonio@lamiradanegra.es)

Fotos: MARI JOSE MARTIN (mari@lamiradanegra.es)